¿Elegancia o comodidad? 4 tips para el uniforme empresarial

La playera tipo polo es una de las opciones más requeridas al momento de crear uniformes empresariales por características tan particulares como la confortabilidad que otorga su corte. Sin embargo, aunque parezca que basta con hacer selecciones superficiales, la implementación de un uniforme debe tomarse muy en serio dado que sus principales propósitos responden a la practicidad para elaborar las tareas rutinarias de quien lo porta.

Tomar la decisión de implementar una vestimenta para nuestros trabajadores puede pensarse como una acción sencilla, sin embargo, requiere de mucha planeación, sobre todo si tomamos en cuenta ciertos campos laborales que trabajan bajo condiciones específicas y necesitan implementar protecciones o medidas de seguridad entre sus empleados.

El día de hoy revisaremos algunos puntos importantes que se deben tomar en cuenta al momento de iniciar un proyecto de esta naturaleza y que realmente cumpla el propósito que se pretende.

La pregunta que da nombre al artículo resulta vital para los que nos enfrentamos al momento de iniciar la planeación del uniforme, sin embargo, conceptos como la elegancia o ropa confortable para los empleados tendrán una relación directa con el tipo de actividades que realizan día con día y la pertinencia de su imagen pública. Esto quiere decir que una recepcionista no tiene la misma exposición que un trabajador hidráulico y en el caso de necesitar el uniforme las circunstancias de los mismos responde a distintas razones.

Los siguientes puntos nos serán de gran ayuda al momento de definir cuáles son los lineamientos que son recomendables para seguir una estrategia adecuada para la implementación de una medida tan particular dentro del área laboral.

  • Planeamiento inicial. Dado que los uniformes corren a cuenta de la empresa, resulta vital designar cierta parte del presupuesto anual para este fin. Esto no sólo debe contemplar los gastos de producción, sino los de diseño y distribución en caso de contar con varias sucursales o departamentos que necesiten vestimenta específica y diversa. En el caso de las PYMES recomendamos que esta medida se lleve a cabo sólo cuando el capital lo permita, pues si apenas nos encontramos en un proyecto en vías de desarrollo que al final no se termina de establecer, terminaríamos con varios materiales rezagados, entre ellos la ropa para trabajar.
  • Materiales adecuados. Retomemos para esta sección la pertinencia de la función primaria que tendrá la vestimenta empresarial. Por un lado tenemos los uniformes que se utilizan para trabajadores con tareas de riesgo y que necesitan protegerse: laboratorios, industrias de armado, trabajo con alimentos, agricultura, entre otros son los principales sectores que necesitan ropa adecuada para que al interactuar con las herramientas o con ciertas sustancias químicas no comprometan su integridad física ni la de los que se encuentran alrededor de él. En el caso de servicios empresariales administrativos o de trato directo al cliente, bastará con playera tipo polo, cortes especiales de traje, ropa de vestir, entre otros accesorios que combinen con la personalidad de la empresa. En el primer caso, la variedad de modelos se verá limitada al tipo de trabajo que realizan y como consecuencia, a los materiales. Por ejemplo, casi siempre se trabaja con textiles sintéticos que no provoquen una reacción potencialmente peligrosa. He ahí la pertinencia de siempre hacer una evaluación de cuáles son las materias primas de nuestros uniformes y si la fábrica con la que vamos a trabajar tiene la disposición de laborar con ellos.
  • Implementación del uniforme. Este tema puede llegar a ser un poco complicado, sobre todo si se trata de una implementación tardía. Cuando a un grupo de empleados se le ha permitido ir con su ropa propia y de pronto se hace un cambio a un uniforme, puede llegar a percibirse como una medida agresiva de control. Es necesario siempre ser muy claros con nuestros trabajadores sobre las razones primordiales que nos llevan a estas medidas y que de una u otra forma, portar un uniforme también implica la protección de los mismos. Para aminorar alguna respuesta negativa se puede trabajar con prendas versátiles, como la playera tipo polo y pantalones casuales. O designar un día en el que puedan ir con la ropa que ellos gusten, una práctica muy común en empresas de Estados Unidos.
  • Diseño empresarial. Finalmente, trátese de cuestiones estéticas o prácticas, el uniforme empresarial siempre debe corresponder a la imagen que se ha creado para la marca. Nuestros empleados son una extensión pero sobre todo una representación de los valores, objetivos y propósitos que tiene nuestra empresa. Así pues, se trata de otra manera de crear vínculos con un público en específico. Un ejemplo muy claro son los colores que se utilizan en el logo (la cara pública de cualquier empresa) y cómo estos deben ser trasladados a los textiles. Si bien, es importante darle un toque de innovación no puede romper el estilo visual de la empresa pues entonces entraríamos en problemas de nula identificación entre nuestros empleados, el público y la imagen empresarial que estamos desarrollando.

Si quieres recibir consejos más detallados sobre la implementación de uniformes empresariales, puedes solicitar nuestro e-book, una guía práctica para aplicar branding en toda la vestimenta empresarial, no importando el sector comercial en el que se planea llevar a cabo. También puedes llamarnos vía telefónica para recibir información personalizada con base en las necesidades particulares de tu empresa.

Contamos con un amplio catálogo de productos textiles que no sólo pueden ser utilizados para uniformar la vestimenta de tus empleados, sino también como producto de marketing. Años de experiencia nos avalan tanto en el diseño como producción de los mismos.

¡Estaremos esperando tu llamada! ¡Hasta la próxima!

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