Hay pocas cosas que expresen unidad grupal, integridad y orgullo como entrar a una oficina o fábrica donde todos—desde el empleado de menor rango hasta el directivo—tienen prendas en común. Ésta es, sin duda, una experiencia muy singular.

Esta práctica, la de utilizar uniformes, es tan vieja como la humanidad. Es claro que los uniformes empresariales son el último eslabón en la cadena humana—a final de cuentas, no había oficinas en la antigüedad—sin embargo, la historia de este ritual es fascinante, sobre todo por lo que nos revela de nosotros mismos como seres humanos.

uniformes empresariales

Los uniformes responden a nuestra necesidad como seres sociales. Son recursos muy básicos que expresan, de la manera más obvia y visual, que, más que individuos, somos parte de un colectivo.

En Rozen hemos sido testigos de cómo esta práctica se ha extendido alrededor del planeta. Existen compañías trasnacionales que tienen oficinas en China, México, Japón y Estados Unidos. Imagínese, querido lector, lo difícil que sería hacer los integrantes de estas empresas se sintieran como parte de un mismo esfuerzo si no fuera por el hecho de que todos se visten de una manera parecida, ¿qué hay que los una como grupo?

En otras palabras: hoy en día, los uniformes están atravesando contextos, culturas y lenguajes. Cualquier empresa que desea posicionar sus actividades en un círculo más extenso y de un modo legítimo y potente necesita de uniformes, el simple hecho de tenerlos le da da confianza al consumidor final.

Pero, ¿de dónde viene esta práctica?

La palabra uniforme viene del latín uniformis que quiere decir “unidad de forma”. Es por eso que dicha palabra se ha extendido más allá del género de la vestimenta para lidiar con cuestiones estéticas y sociales. Es una de las palabras más usuales en nuestro vocabulario.

Según la leyenda, las antiguas milicias romanas ya se contaba con cierto sistema estandarizado de prendas. Esto es porque el Imperio Romano estaba distribuido alrededor de tres continentes diferentes: Asia, Europa y África. Los uniformes ayudaban a que sus integrantes se identificaran en terreno enemigo, durante una batalla o en general en ciudades que se encontraban lejos de la capital.

Después de los romanos, la práctica de vestir uniformes fue transmitida a lo largo de la historia por grupos religiosos, escuelas y cuerpos policiacos. Las instituciones más importantes en su tiempo las utilizaron para fundar una cultura más allá de su terreno de mando.

Sin embargo—y esto a nosotros, como fabricadores de uniformes ejecutivos, nos llena de emoción— no fue sino hasta comienzos del siglo pasado, durante la revolución industrial, que se pudieron producir en masa este tipo de prendas. Desde entonces y hasta ahora, el uso de uniformes en los sectores industriales y empresariales se ha popularizado. Hoy en día, el mundo ejecutivo está lleno de los uniformes que contribuyen a dar una imagen de seriedad y profesionalismo. Y hay empresas textiles, como nosotros, cuya misión es fabricar y proporcionar vestimentas ideales para ser usadas por aquellas personas que se encuentran en posiciones directivas y administrativas.

Por lo general, cuando hablamos con un ejecutivo sobre uniformes empresariales, éste relaciona las prendas con espacios de carácter más industrial. Nuestros clientes están muy preocupados porque sus prendas reflejen el carácter de lo que hacen, y cuando se les habla de uniformes piensan que se les está quitando, de cierta manera, individualidad.

No es así. Los uniformes empresariales que trabajamos nosotros se encuentran a la par de cualquier sastrería o traje personalizados. Es cierto que los trajes industriales son diseñados para ser usados por aquellos trabajadores dentro de las fábricas y factorías. Pero los uniformes empresariales, en cambio, están hechos para ayudar a que el profesionista sea más productivo y exitoso.

En otras palabras, los uniformes empresariales son hechos a la medida y tomando en cuenta todas las exigencias de aquellos que ocupan altos cargos o desempeñan labores directivas dentro de una compañía.

uniformes ejecutivos

En grupo Rozen nos hemos dedicado, desde 1966, a elaborar uniformes para ejecutivos. Ofrecemos soluciones textiles de primera: nuestros diseños son cómodos, ligeros y elegantes, cada una de las prendas que confeccionamos pasa por un riguroso control de calidad. Por eso, tenemos muchos clientes convencidos y satisfechos.

Comuníquese con nosotros o visítenos en nuestras oficinas centrales para recibir los cálidos y cordiales servicios que nos identifican.

Los uniformes empresariales no sólo son estilísticos e inigualables, sino que pasan a formar parte integral del día a día de la compañía. Al tener bordado el logotipo y estar hechos con una paleta de colores colores representativos de la corporación se genera una identidad grupal sin igual.

Elaboramos estos trajes con materiales de alta duración para que puedan soportar cualquier situación sin ningún daño. Lo mejor es que estos trajes son lavables en casa. Además, son cómodos y elegantes, por lo que podrá realizar cualquier actividad sin perder el confort y el estilo.

Si no está buscando uniformes empresariales completos, ¡no se preocupe! También tenemos la posibilidad de complementar lo que ya tiene por medio de piezas. Es un placer, para nosotros, proveer la camisas, los pantalones para dama o caballero, los sacos, las sudaderas, las chamarras, y/o las corbatas que le darán a su organización ese toque especial.

No pierda la oportunidad de vestir a los miembros de su empresa con trajes estilísticos y finos como los que fabricamos en Rozen. Somos, sin lugar a dudas, una de las mejores opciones en el interior de la república mexicana.